Difícil Camino

por Jesús Sánchez Quiñones
23 febrero 2018

La Reserva Federal (Fed) marcó el camino a la hora de iniciar políticas monetarias "no convencionales" tras el estallido de la crisis financiera. El resto de bancos centrales le siguieron con un cierto decalaje temporal. De nuevo, la Fed marca la senda de vuelta a la normalidad monetaria. Está siendo el primer banco central en revertir las medidas adoptadas.

La Fed dejó de ampliar su balance comprando bonos hace cuatro años. En octubre pasado, comenzó a reducir de forma paulatina su balance dejando de reinvertir parte de los bonos en cartera que van venciendo. Ya ha realizado cinco subidas de tipos de interés y el mercado descuenta al menos otras tres adicionales para este mismo año.

A pesar de no existir, de momento, presiones inflacionistas significativas, la Fed empieza a mostrar su preocupación por el efecto que tendrá sobre la economía la reforma fiscal recientemente aprobada. Considera que para 2018 el crecimiento económico superará el nivel de crecimiento sostenible a largo plazo, añadiendo presión adicional al mercado laboral, a los salarios y, por tanto, a la inflación.

En consecuencia, el mayor crecimiento económico inducido por la reforma fiscal, puede provocar subidas más rápidas y más intensas de los tipos de interés. De producirse, tendrían un impacto directo en los mercados de bonos y de acciones.

La economía global crece a buen ritmo y los resultados empresariales siguen siendo buenos. A pesar de ello, el comportamiento de los mercados financieros estará muy condicionado por la retirada de liquidez de los bancos centrales y la evolución los tipos de interés. Los vientos de cola dejan de soplar.

En marzo se cumplirán nueve años de subidas en las bolsas estadounidenses, habiéndose multiplicado, desde entonces, por cuatro el nivel del S&P y por 3,8 veces el Dow Jones. Sin duda, además del crecimiento económico y de los resultados empresariales, la ingente liquidez disponible, las recompras de acciones propias ('buybacks'), y los bajos tipos de interés han contribuido a impulsar las cotizaciones hasta los niveles actuales. La menor liquidez disponible y los mayores tipos de interés se dejarán sentir en las cotizaciones.

Las subidas en Europa han sido mucho más moderadas que las de los índices americanos desde marzo de 2009. De hecho, tanto en el IBEX como en Eurostoxx se volvió a niveles cercanos a los mínimos de 2009 en la crisis del euro de 2011 y 2012.

El camino de la normalización monetaria no será fácil. En Europa ni siquiera se ha iniciado. Los sobresaltos en los mercados serán abundantes. La volatilidad ha vuelto para quedarse.


Compartir en: