El coste de la transparencia

por Jesús Sánchez Quiñones
16 abril 2021

La histórica salida a bolsa de COINBASE, la principal plataforma de negociación de criptodivisas, tiene importantes implicaciones y consecuencias para el futuro del bitcoin y de los activos digitales:

Supone un espaldarazo para la aceptación del bitcoin como activo invertible, ganando más visibilidad y captando la atención de inversores hasta ahora ajenos a las criptodivisas, entidades financieras, medios de comunicación, pero también de los reguladores y supervisores

La cotización en un mercado organizado como el NASDAQ, implica un bienvenido ejercicio de transparencia. El preceptivo folleto informativo de incorporación al mercado (prospectus) de COINBASE recoge una explicación de su modelo de negocio y de las distintas vías de ingresos de la compañía. Uno de los apartados del documento recoge los principales riesgos a los que se enfrenta la empresa.

Hasta la fecha COINBASE está registrada como equivalente a una "entidad de dinero electrónico" (Money Transfer), cuando de acuerdo con la propia información recogida en el prospectus su actividad sería asimilable a una "Bolsa de negociación" pero con numerosas actividades adicionales incompatibles con la función de ser una plataforma de intermediación, al menos por analogía con las bolsas reguladas.

COINBASE actúa a la vez como bolsa (exchange), como intermediario (broker), como depositario de los activos, en ocasiones como creador de mercado (market maker) e incluso como financiador del comprador. Todo ello sin que se le aplique la normativa y regulación que soportan cada una de estas actividades en los mercados regulados.

El valor de COINBASE en bolsa, capitalización (market cap.) alcanzó los $83.000 millones el día de su estreno en bolsa, más que cualquiera de las grandes bolsas cotizadas estadounidenses (CBOE: Chicago Board of Exchange; CME: Chicago Mercantile Exchange; NASDAQ; ICE: Intercontinental Exchange). Sus ingresos y beneficios estimados para 2021 superan los de cualquiera de las bolsas tradicionales comentadas, en gran parte gracias a la ausencia de normativa y regulación que le sea aplicable.

 

 

Dada su valoración, el tamaño que ya tiene COINBASE, con más de 56 millones de clientes, con un volumen de activos de más $223.000 millones, es innegable que los reguladores y supervisores no tardarán en regular las actividades de este tipo de entidades equiparándolas a Bolsas (exchanges) y limitando el número de actividades que pueden realizar. La estricta normativa aplicada a estas entidades, reduciría drásticamente los ingresos de COINBASE, al ser incompatible realizar desde la propia compañía las funciones de bolsa, intermediario, depositario, creador de mercado y financiador.

Previsiblemente las autoridades exigirán, más pronto que tarde, que las plataformas de criptoactivos como COINBASE mantengan un histórico de los datos de sus clientes y que los pongan a disposición de las autoridades en caso de solicitarlo. De hecho, esta petición fue ya realizada en diciembre pasado por una sección del departamento del Tesoro estadounidense (Financial Crimes Enforcement Network). Las autoridades fiscales también les solicitarán información de las transacciones para que los inversores en este tipo de activos no eludan la tributación que les corresponda por las plusvalías generadas.

Una vez que toda esta futurible normativa esté en vigor, habrá una distinción clara entre las plataformas de criptoactivos reguladas y aceptables y las que sean consideradas opacas y no aceptables. Se estima que COINBASE tenía una cuota de mercado en las criptodivisas en torno al 11% a final de 2020. La regulación le bajará significativamente los ingresos, pero le permitirá captar una amplia cuota de mercado desde las plataformas que se acaben considerando "no aceptables".

COINBASE es conocida hoy principalmente como una plataforma de intermediación de criptodivisas, principalmente bitcoin y ethereum. Sin embargo, su tecnología le puede permitir convertirse en la primera bolsa de activos digitales. A pesar de ser un término poco conocido, el futuro de una parte relevante de los mercados financieros pasará por los activos digitales. Se espera que Europa apruebe en 2022-2023 la directiva MiCA (Markets in Crypto Assets), que regulará este tipo de mercados en Europa.

La incorporación de COINBASE al NASDAQ acelerará la normativa y la regulación sobre las plataformas de criptodivisas. Cuando esto se produzca tendrá un coste relevante sobre los ingresos de COINBASE. Sin embargo, también ayudará a distinguir los mercados de criptoactivos con normativa, supervisión y protección del inversor de aquellos más opacos que pueden acabar proscritos.