El talón de Aquiles de Europa

por Jesús Sánchez Quiñones
04 marzo 2022

 

Cuando la comunidad internacional, encabezada por Estados Unidos, decidió aislar a Irán, se estableció un bloqueo comercial con Irán y la expulsión de todos sus bancos del sistema SWIFTLa imposición de sanciones no recaía sólo en Irán, sino también en aquellas empresas o países que comerciaban con Irán. De hecho, EE.UU. llegó a sancionar a alguno de los principales bancos europeos por facilitar la circunvalación de las sanciones facilitando pagos y cobros desde y hacia Irán.

Ahora, a pesar de los discursos grandilocuentes y de los tajantes titulares sobre el aislamiento de Rusia, la realidad es que Occidente no está dispuesto a asumir el coste de aislar completamente a Rusia como hizo con Iránni a sancionar a terceros países, como China, por mantener el comercio con RusiaEuropa difícilmente puede prescindir de las exportaciones energéticas de Rusia. De acuerdo con los documentos oficiales, EE.UU. tampoco está dispuesto a sacar las exportaciones energéticas rusas del mercado.

Se ha expulsado del sistema SWIFT a parte del sistema bancario ruso, sólo a siete entidades que representan el 25% de la cuota de mercado ruso, permitiendo que el resto de bancos puedan seguir utilizando el sistema SWIFT. De hecho, dos de las principales entidades involucradas en los cobros de exportaciones de energía, Sberbank y Gazprombank, quedan al margen de las sanciones.

 

 

 

En el caso de las sanciones adoptadas por EE.UU., aunque teóricamente excluye a más bancos rusos del sistema SWIFT que Europa, establece excepciones para que dichos bancos sí puedan realizar transacciones relacionadas con el comercio de energía y de materias primas agrícolas, entre otras excepciones.

Con estas sanciones sólo a parte del sistema bancario ruso, se pone de manifiesto la dependencia de las exportaciones rusas de energía y la gran dificultad de sustituir estas importaciones energéticas europeas en un periodo de tiempo considerable.

Adicionalmente, las sanciones impuestas al Banco Central Ruso congelando todas sus reservas exteriores, introducen una dificultad adicional en el cobro de las exportaciones rusas de energía en dólares o euros, aunque teóricamente los principales bancos centrados en el comercio exterior ruso estén habilitados para realizar dichas operaciones. Con la presión actual, también es probable que un elevado número de bancos occidentales dejen de realizar operaciones con bancos rusos, aunque estén excluidos de las sanciones. Si se retrasan los pagos, se retrasa la entrega de la mercancía.

No es descartable que Rusia amenace con una reducción o cortes temporales del suministro, mientras el precio del gas y del resto de sus productos energéticos exportados sube de precio. Tampoco es descartable que en algún momento Rusia solicite el cobro de sus exportaciones energéticas en oro.

 

 

Al margen de las exportaciones energéticas rusas, las decisiones de relevantes multinacionales logísticas de suspender sus actividades en los puertos rusos limitan enormemente el comercio por vía marítima. Adicionalmente, las limitaciones al tráfico aéreo y las dificultades de encontrar camioneros rusos que quieran viajar a Europa y europeos, sobre todo del este de Europa, que quieran transitar por Rusia, de facto puede producir un colapso en el volumen del comercio, distinto al energético, entre Rusia y los países occidentales.

A pesar de la guerra, sigue fluyendo el gas ruso hasta Europa pasando por el gaseoducto que atraviesa Ucrania. La debilidad de la posición europea ante la dependencia energética de Rusia es manifiesta. Ahora afloran las consecuencias de décadas de una falta de política energética europea encaminada a mitigar la dependencia de un único país. Aunque tarde, Alemania está considerando no cerrar las tres últimas centrales nucleares, cuya clausura está prevista para fin de este año.

La dependencia energética de Rusia, y como consecuencia el coste de la energía, seguirá siendo el talón de Aquiles de Europa, con las inevitables implicaciones en la inflación y el crecimiento.


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