Ha100do mercado

por Jesús Sánchez Quiñones
27 julio 2018

Con la salida a cotización de Testa ya son 100 las empresas cotizadas en el Mercado Alternativo Bursátil (MaB): 58 en el segmento Socimis y 42 en el segmento de Empresas en Expansión. Aunque los comienzos no fueron sencillos, ni todas las empresas que han utilizado el MaB para financiarse han sido exitosas, los datos reflejan la consolidación de este mercado y el cumplimiento de su función de financiación vía recursos propios de empresas que por su tamaño no pueden acceder al primer mercado bursátil.

El Mercado Alternativo Bursátil español nació en 2009 como un mercado destinado a facilitar a las empresas medianas el acceso a los mercados de capitales. Posteriormente, en 2013 se creó el segmento de Socimis (Sociedades Cotizadas de Inversión inmobiliaria), la versión española de los REITs anglosajones. Las 100 empresas cotizadas en el MaB, han logrado financiación a través de 166 ampliaciones de capital por un importe de 1.711 millones de euros, 837 millones en Empresas en Expansión y 874 en Socimis.

 

 

El segmento de Socimis, aun siendo más reciente, es un claro caso de éxito. En menos de cuatro años ya cotizan 58 Socimis con una capitalización conjunta que supera los 10.000 millones de euros. De forma progresiva distintos inversores institucionales, muchos de ellos extranjeros, y en menor medida minoristas comienzan a visualizar las Socimis como una forma atractiva de invertir en el sector inmobiliario sin tener que poseer directamente inmuebles. Aunque con décadas de retraso respecto a los REITs de otros países, finalmente se han sentado las bases para el desarrollo de este mercado en España tan exitoso en otros países.

La incorporación de una empresa a un mercado como el MaB no garantiza su éxito futuro, pero le proporciona una mayor visibilidad y una capacidad de crecimiento de la compañía financiándose a través de la captación de recursos propios.

Las compañías que han entendido que su inicio de cotización en el MaB era el inicio de un largo camino y no la meta de llegada, han tenido la posibilidad de realizar sucesivas ampliaciones de capital o incluso de realizar operaciones de crecimiento inorgánico utilizando las propias acciones como moneda de pago en la adquisición de compañías. La salida a cotizar a un precio razonable y el cumplimiento de los planes de negocio trasladados al mercado son factores fundamentales para lograr y mantener la confianza de los inversores.

MásMóvil Ibercom es un claro ejemplo de éxito en el MaB. Ibercom salió a cotizar en marzo de 2012 mediante una ampliación de capital de 2,5 millones de euros. Al año siguiente acometió una ampliación de capital de 4 millones de euros. Tras integrarse con MásMóvil realizó una nueva ampliación de 25 millones de euros y compró diversas empresas. Posteriormente, realizó una ampliación de capital de 160 millones de euros antes de dar el salto al primer mercado.

La evolución natural de las empresas cotizadas en el MaB es acabar cotizando en el primer mercado una vez alcancen tamaño suficiente. El MaB actúa como instrumento para facilitar el crecimiento de las empresas, siendo una cantera natural de futuras incorporaciones al primer mercado bursátil.

Aunque existen empresas pertenecientes a muy diversos sectores, el 70% de las compañías cotizadas en el MaB, segmento Empresas en Expansión, se engloban en el sector de TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) o intensivos en I+D+i.

Aunque se hable poco de ellos, los casos de éxito en el MaB son numerosos. Además de MásMóvil Ibercom, Altia ha logrado multiplicar su valor por 4,5 veces desde su salida a bolsa. Cinco compañías adicionales, Atrys Health, Gigas, 1nkemia, Secuoya y Grenergy, han duplicado su valoración desde su estreno en el MaB. En términos de facturación, resultados operativos y empleos, el crecimiento también ha sido significativo. Entre 2013 y 2017 la facturación de las empresas del MaB prácticamente se ha duplicado y el empleo ha aumentado un 50%.

El MaB ha demostrado su utilidad para financiar vía recursos propios a empresas que no tienen el tamaño de acudir al primer mercado. Ante las insistentes recomendaciones de Bruselas de promover las vías de financiación empresarial distintas del canal bancario (incluso recogido en el MoU de rescate bancario de 2012) sería deseable que se aplicaran las mismas vías de incentivos a este tipo de mercados que existen en el Reino Unido, Francia o Italia, con notable éxito. No hace falta innovar en este tipo de medidas. Es suficiente con copiar lo que ha funcionado en otras jurisdicciones.


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