La diferencia entre USA y Chile, y entre el SPX y el IPSA

por Arturo Frei
09 julio 2019

Constantemente los gestores de patrimonio se ven en la disyuntiva entre invertir en el mercado local, el cual conocen de cerca sus fundamentos, o bien invertir en mercados extranjeros, donde en varios casos podemos encontrar mayor liquidez y profundidad de mercado.

Los motivos de esta decisión de inversión son de diversa índole y no solamente comparar dos economías, en este caso la de Estados Unidos y la de Chile, o las valoraciones de dos bolsas en específico, si no también cómo pueden afectar otros factores como la potencial fluctuación de la moneda o los incentivos tributarios que puedan existir al respecto.

Este año en particular se hace importante esta decisión dada las diferencias que hemos visto en la tendencia de la bolsa de estados unidos y la chilena, donde la primera alcanza máximos históricos con subidas de dos dígitos, mientras la segunda no logra rebotar desde su zona de soporte, manteniendo aún la cautela de inversionistas más relevantes.

Este diferencial se hace extremo si incluimos en la comparación a los demás países y bolsas, donde la de Estados Unidos destaca en la parte alta mientras que la local lo hace en la parte baja. Esto nos pone en la encrucijada de seguir la tendencia y a la vez la tentación de comprar en máximos históricos en la bolsa de USA, o bien entender los principales factores que debieran guiar a la bolsa chilena y justificar o no una potencial subida del IPSA hacía sus propios máximos históricos vistos a principios del año pasado.

Respecto de los factores que pudiesen incidir en el desarrollo de la renta variable local se encuentran factores internos como el desenlace de las reformas actualmente en trámite en el congreso y el contexto internacional, tanto de tasas de interés como de clima comercial.

A los inversionistas que piensan en Chile no les ha gustado el aumento sostenido de la deuda pública ni tampoco la reforma tributaria o de pensiones, las cuales podrían enmendar su rumbo en la medida que se simplifique o integre en el primer caso, y se mantenga la competencia, en el segundo.

Estos mensajes negativos los pudimos ver materializado el año pasado, cuando luego de haber superado los 5.500 puntos después de la elección presidencial, vimos nuevamente fuerte presión vendedora y volviendo a los niveles pre elecciones de segunda vuelta, en un ambiente marcado por las limitaciones que tendría el gobierno en el parlamento.

En estos momentos pensamos que es un buen momento para tomar posiciones en Chile en desmedro de las economías desarrolladas, que si bien gozan de estímulos monetarios aún indefinidos, pensamos han realizado un tramo alcista que aún el IPSA estaría por dar.


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