La piedra de tope para la bolsa local

por Arturo Frei
07 agosto 2019

Mucho hemos escuchado hablar de las bajas tasas de interés durante más de una década en economías desarrolladas como Europa, Japón y Estados Unidos. Y aunque desde economías como la chilena hemos visto estos experimentos monetarios con distancia, también hemos ido percibiendo ciertos efectos concretos, como aquellos derivados del diferencial de tasas de interés, las cuales tienen sus consecuencias en el tipo de cambio y nos afecta a todos.
    
La moneda de un país ha sido tradicionalmente el principal termómetro acerca de cómo está su economía, y principalmente desde la crisis subprime, la tasa de interés también lo es. Por eso, cuando vemos que la economía de un país ralentiza su crecimiento, los presidentes de los gobiernos apelan al banco central y sus posibilidades de estimular el sistema financiero bajando las tasas de interés.
                
En estos últimos diez años, con tasas ultra bajas a nivel mundial y con Chile aún cerca del 3%, se justificaba un peso apreciado, el cual fomentaba el ahorro en moneda local. Sin embargo, esto ha cambiado: ahora vemos cómo el Banco Central está cada vez está más alineado y dependiente de las políticas de los grandes bancos centrales, lo cual está dando cabida a nuevas depreciaciones del peso chileno.

Esta depreciación, que tanto han buscado diversos países para ser más competitivos en los mercados extranjeros, es la piedra de tope para la bolsa local, la cual ha demostrado reticencia a mantenerse en niveles altos cuando la moneda del país pierde valor. 

El argumento con mayor potencial para una inversión en bolsa de largo plazo de parte de grandes capitales es el clima de inversión y las expectativas derivadas de este. Pues bien: no encontramos una forma más precisa de medir dicho clima que la evolución de la moneda de cualquier país.

Probablemente estamos ante un cambio de paradigma, donde las bases de la economía, ese mar de fondo que pocas veces se considera, pueden estar cambiando y con esto las formas de concluir y de atribuir las famosas relaciones de causa y efecto.
    
Si el peso se aprecia, no nos cabe duda que vendrá acompañado de una subida en el IPSA, pero mientras no veamos dicho repunte en nuestra moneda, tendremos que esperar por el nuevo tramo alcista de la bolsa chilena.

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(Fuente: El Mercurio Inversiones)

Documentos Adjuntos

  1. Documento PDF N°1

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