Mejor inflación que depresión

por Jesús Sánchez Quiñones
09 octubre 2020

El gran temor de las autoridades ante el colapso global del PIB tras el confinamiento de más de la mitad de la población mundial y las medidas de restricción de la movilidad posteriores, es que la recesión en la que estamos inmersos derive en una depresión económica al estilo de la vivida en los años treinta del siglo pasado. Para evitar dicha eventualidad, los gobiernos y los bancos centrales están tomando medidas de gasto público y de creación de dinero absolutamente impensables hace apenas un año.

Así, no sorprende que Powell, el presidente de la Reserva Federal (Fed), pida de forma vehemente un mayor gasto fiscal en forma de nuevos programas de ayudas a familias, empresas y entidades locales. "EE.UU. se enfrenta a riesgos trágicos si se hace demasiado poco para apoyar la economía". A su vez, considera que los riesgos de excederse en las ayudas a la economía son sensiblemente inferiores a los riesgos de quedarse cortos en nuevos estímulos. En pocas palabras, mejor inflación que depresión económica.

Hasta ahora el Congreso estadounidense ha aprobado y distribuido programas de ayudas a familias, empresas, desempleados y entidades locales por importe de $3 billones (trillones americanos). Como resultado de ello, casi la mitad de los 22 millones de empleos perdidos entre marzo y abril se han recuperado. Mientras estas ayudas se han estado entregando, el consumo se ha mantenido. Efectivamente, como menciona Powell, si este tipo de ayudas desaparecen el consumo se resentirá.

El mensaje que se desprende de las palabras de Powell es que el gobierno federal no tiene límite en cuanto al déficit presupuestario. Los ingresos federales no son una referencia para establecer un techo de gasto. El exceso de gastos sobre los ingresos se financia a través de la emisión de bonos del Tesoro que en gran parte serán comprados por la propia Fed.

Cuando Powell menciona que "la recuperación será más intensa y más rápida si la política monetaria y la política fiscal trabajan codo con codo para proporcionar soporte a la economía hasta que la economía esté claramente recuperada", claramente está anticipando que cualquier déficit público adicional motivado por nuevos programas de ayudas será financiado por la Fed.

Fuente: Reserva Federal

Las palabras de Powell parecen animar incluso a la utilización más intensa del "helicóptero monetario", entregando directamente dinero a los ciudadanos. De hecho, los ciudadanos americanos han recibido "dinero gratis para todos" con los talones enviados en su domicilio por importe de $1.200. Adicionalmente, algunos han estado recibiendo talones semanales de $600. Hasta ahora parecería que la creación de dinero de la nada por parte de la Fed, incluso para dar "dinero gratis" a los ciudadanos, no tiene consecuencias adversas.

El posible efecto secundario de las medidas de creación de dinero de la nada en cantidades ingentes es el riesgo de inflación. Es cierto que las cifras de inflación actuales y las expectativas de inflación futuras no muestran signos de preocupación. No obstante, cuanto más tiempo transcurra con las políticas monetarias actuales de inyección permanente de liquidez, mayor el riesgo de inflación.

Aunque las declaraciones de Lagarde, presidenta del BCE, parecen ir en la misma dirección que las de su homólogo estadounidense, hay una diferencia esencial: EE.UU. tiene un gobierno y un banco central. Por el contrario, la Eurozona se compone de 19 gobiernos distintos y un banco central. Aunque hasta ahora parece haber consenso, incluso con el lanzamiento del Fondo de Recuperación Europeo, difícilmente se mantendrá en el tiempo.

De momento se ha evitado la depresión económica, sin que aflore la inflación. Cuanto más tiempo transcurra con el mantenimiento de las políticas actuales, mayor el riesgo de que aflore la inflación. De hecho, tanto la Fed como el BCE están haciendo todo lo posible para que aparezca la inflación. Cuidado con lo que se desea.

 


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