Repaso a 2018

por Jesús Sánchez Quiñones
28 diciembre 2018

Este año que finaliza está marcado por los fuertes descenso de las bolsas en el último trimestre, y especialmente en el mes de diciembre. Tanto la economía real como los mercados financieros se enfrentan a un delicado proceso de normalización monetaria con elevados niveles de deuda del sistema. Las turbulencias de este proceso, sólo iniciado en EE.UU., son palpables.

Muchos de los análisis de los principales eventos de 2018 acaban refiriéndose a la actuación de los bancos centrales.

- La actuación del BCE ha seguido siendo determinante para los mercados de bonos soberanos. Países como Portugal, e incluso Grecia, han logrado emitir a tipos inferiores al Tesoro estadounidense.

- El BCE sigue manteniendo en negativo los tipos (Facilidad Marginal de Depósito) a pesar de que el crecimiento de la Eurozona ya no lo justifica.

- El bitcoin ha sido el gran fiasco de este ejercicio, tras el estallido de la burbuja de la principal criptomoneda. Nada que no fuera previsible

- Las subidas de la FED y la fortaleza del dólar pasan factura a los emergentes más vulnerables (Argentina, Turquía, Sudáfrica). Menos de un año después de lograr emitir bonos a 100 años en dólares, Argentina se ve obligada a solicitar, de nuevo, la ayuda del FMI para hacer frente a sus obligaciones.

- Uno de los efectos de la política expansiva (QE) de los bancos centrales durante años ha sido la hibernación de la volatilidad.  Ésta ha resurgido con fuerza este año provocando la pérdida casi total de la inversión en varios productos "innovadores" sobre índices tan complejos como el VIX (VelocityShares Daily Inverse VIX Short-Term exchange-traded note XIV, Proshares short VIX short term future), poniendo de manifiesto la minusvaloración del riesgo ante una búsqueda desesperada de rentabilidad.

Mientras la FED lleva ya nueve subidas de tipos y quince meses de reducción de su balance, el BCE todavía se da al menos nueve meses adicionales para comenzar a normalizar su política monetaria. El problema radica en que difícilmente le dará tiempo antes de la próxima recesión.

- Uno de los grandes peligros no materializados en 2018 es la creación de una pseudo-moneda paralela en algún país del euro, principalmente Italia. Aunque es una medida que se guardó en un cajón, podría replantearse en el futuro.

El principal cambio de 2018 ha sido el despertar de la volatilidad tras años de letargo. El fin de la expansión monetaria global y del "easy money" (dinero fácil) ha hecho aflorar algunos riesgos anestesiados por los bancos centrales. De cara al nuevo año, la confirmación de las previsiones de crecimiento, pese a la desaceleración, y de los beneficios empresariales serán claves. 


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