Si quieres más dinero comparte tu gas

por Jesús Sánchez Quiñones
29 julio 2022

 

Hasta ahora, la solidaridad entre los estados miembros de la Eurozona y de la Unión Europea se ha medido en términos de apoyo económico desde las economías más pujantes hacia las economías de Europa del este y del sur de Europa. Ahora, por primera vez, Europa se enfrenta al riesgo de una crisis energética que, al menos inicialmente, afectará más a los países del norte que a los del sur. Por este motivo, los países más afectados requieren la "solidaridad" de sus socios europeos.

Como muestran los saldos del sistema de pagos intraeuropeos Target 2Alemania es el gran acreedor de la Eurozona, mientras que Italia y España son los principales deudores. El aumento paulatino y casi constante de los saldos deudores de España e Italia se han financiado gracias a los crecientes saldos acreedores principalmente de Alemania. El saldo acreedor de Alemania a mayo de 2022 (¤1,1 billones) equivale al saldo deudor conjunto de Italia (¤596 mil millones) y España (¤526 mil millones).

 

 

Fuente: BCE

Conviene recordar que, en el año 2012 cuando existía una enorme incertidumbre sobre la supervivencia del euro, la propia web del Bundesbank (Banco Central de Alemania) exhibía de forma destacada cuál era el volumen que tenía en riesgo Alemania en el sistema Target 2. En aquel momento era de ¤700 mil millones. Hoy, sin mención visible en la web del Bundesbank, la exposición alemana supera los ¤1,15 billones. 

A día de hoy, después de los numerosos programas de compra de bonos soberanos, el BCE es el mayor tenedor de deuda pública de todos los países de la Eurozona teniendo en su balance más de ¤400 mil millones de deuda española y más de ¤580 mil millones de deuda italiana.

 

 

 

Aunque el BCE haya dejado de comprar bonos soberanos, ya ha anunciado un nuevo programa de compra de bonos por una cantidad "ilimitada" para aquellos países cuya prima de riesgo se dispare. El primer anuncio de este programa "antifragmentación financiera" se realizó cuando la prima de riesgo italiana alcanzó los 242 puntos básicos (2,42%). Hoy, 28 de julio, se sitúa en 240 puntos básicos.

 

 

Tras la crisis provocada por el Covid, la UE aprobó un paquete de ayudas directas donde los dos países más beneficiados han sido Italia y España con importes de ¤69 mil millones y ¤73 mil millones respectivamente, además de préstamos reembolsables por cantidades significativas.

Ahora, ante la inminente crisis energéticalos países del norte de Europa solicitan la solidaridad energética del sur. Los titulares mediáticos del acuerdo alcanzado el 26 de julio se han centrado en el consenso de la reducción del 15% el consumo del gas, el 7% en el caso de España. Sin embargo, y a expensas de la redacción definitiva de la norma, la clave reside en el compromiso de ceder gas desde los países del sur a los del norte. Al menos eso se intuye del contenido de la nota de prensa:

"Los Estados miembros deben prepararse inmediatamente de manera coordinada y con un espíritu de solidaridad para hacer frente a esa posibilidad (insuficiencia de suministro de gas). Aunque no todos los Estados miembros están expuestos a un riesgo significativo en lo que se refiere a la seguridad del suministro, unas perturbaciones graves en algunos Estados miembros afectarían inevitablemente a la economía de la UE en su conjunto".

 

 

Ante la inexistencia de una política energética común en la UE, las tensiones entre los estados miembros cuando se acerque el invierno, si el suministro de gas no está garantizado, serán inevitables. En ese momento, Alemania, Holanda y Finlandia, los principales países acreedores del TARGET2 (ver primer gráfico), recordarán a España, Italia, Grecia y Portugal, países deudores del TARGET2, la solidaridad mantenida durante años con ellos.

Aunque sean ámbitos muy diferentes los de la política monetaria y los de la política energética será difícil que la "solidaridad monetaria" no se condicione a la "solidaridad energética". En otras palabras: "si quieres más dinero, comparte tu gas".

 

Artículo escrito por Jesús Sánchez-Quiñones, director general de Renta 4 Banco.


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