Algunos titulares, seguramente llevados por el deseo de atraer la atención que acompaña a menudo a las informaciones, han hablado en varios momentos de la semana pasada de un “desplome” de las grandes tecnológicas. La realidad es, sin embargo, que hablar de desplome o descalabro para describir el comportamiento de las tecnológicas y de las bolsas en general en esta tercera semana de julio es bastante exagerado y no describe de forma correcta, a nuestro juicio, lo que está sucediendo en los mercados.
Si miramos a las grandes tecnológicas, lo que nos encontramos es un panorama mixto. Es verdad que algunas han sufrido un pequeño descalabro, como, por ejemplo, Tesla, miembro de las llamadas “siete magníficas”, que ha caído un 18,5% en la semana tras presentar unos malos resultados. También ha recortado un 7,2% en la semana la reciente protagonista de la mayor salida a bolsa de la historia, SpaceX, que acumula ya un descenso del 25% el último mes, y asimismo otra de las grandes, Meta Platforms, que ha bajado casi un 8% la semana pasada. Pero, por el contrario, el sector de semiconductores, que había sido muy castigado la semana anterior, se ha recuperado y hemos visto, en general, subidas, algunas de ellas importantes. El índice SOXX, que refleja la evolución del sector, ha remontado un 1% en la semana, y varias de las compañías más emblemáticas del sector han subido con fuerza. Nvidia ha subido un 2% en la semana y en el último mes sube un 5,7%; Broadcom ha ganado un 3% en la semana; Micron, un 8,5%; Advanced Micro Devices, un 5,3%; Taiwan Semiconductors (TSMC), un 1,3%; y hasta la coreana SK Hynix ha logrado subir un 0,4% semanal. El sector sale así de la fuerte convulsión de la semana previa, que había llevado al índice SOXX a entrar en mercado técnico “bajista” tras perder un 20% desde sus máximos de finales de junio.
Entre las “siete magníficas”, el comportamiento ha sido dispar. Además del mencionado caso de Tesla, con su desplome del 18,5%, y del también mencionado recorte del 8% en Meta Platforms, también ha recortado otro 8% semanal Alphabet, pese a presentar un beneficio histórico. Lo que inquieta a los inversores son sus fuertes inversiones en IA, algo que explica también la caída semanal del 6% de Amazon, propietaria de AWS. Se han librado Apple, que ha cerrado la semana casi plana (-0,2%), y Microsoft, con un ligero descenso semanal del 0,9%. Pero las bajadas han sido la tónica general.
Podríamos decir, por tanto, que el sector de las grandes tecnológicas ha continuado en julio el proceso de corrección que, en el caso de las siete magníficas, salvo Tesla, se inició ya a finales de 2025. Podemos decir también que está siendo una corrección bastante “ordenada”, ya que, si miramos al sector tecnológico en su conjunto, el Nasdaq ha caído algo más del 2% en la semana y algo más del 1% en el último mes, unos descensos que resultaría excesivo calificar como desplomes. Ahora bien, en el caso de los semiconductores, Tesla y SpaceX, la corrección ha sido en algunos momentos bastante más brusca y acelerada, probablemente porque también las subidas habían sido muy aceleradas y excesivas, culminando en esa especie de fuegos artificiales que supuso la salida a bolsa de SpaceX.
Salvo esas excepciones, las bolsas en general, fuera de la tecnología, se han comportado bastante bien esta tercera semana de julio, a pesar de un entorno desfavorable en el que el petróleo ha vuelto a los 100 dólares por barril y en el que Trump ha desatado la tercera oleada global de aranceles, una medida que en otros tiempos habría tumbado a los mercados. Las bolsas europeas han subido moderadamente: el Eurostoxx ha subido un 0,8%; el Dax, un 1,1%; el Cac francés, un 0,4%; y nuestro Ibex, un 1,9%. En Estados Unidos, el S&P ha caído un discreto 0,6% en la semana y el Dow Jones, un 0,4%; en ambos casos, por tanto, caídas moderadas. En Asia, el Nikkei ha caído algo más del 3% y el Kospi coreano, un 2,9%, en ambos casos por las tecnológicas, pero la bolsa de Shanghái ha subido un 1,3%.
Por tanto, las palabras correctas para describir lo que está pasando estas últimas semanas en los mercados serían las de “corrección” y “estabilización”, tal y como anticipábamos al terminar nuestro último comentario. Hay una cierta digestión de las subidas del primer semestre, y es verdad que esa digestión es más intensa en los índices que han subido mucho y muy rápidamente, como el Nasdaq, el Nikkei o el Kospi. Además, es una digestión que a veces se ve alterada puntualmente por movimientos bruscos y por reacciones muy llamativas, como la caída de Nestlé de un 8% el pasado jueves tras presentar unas cifras trimestrales afectadas por los costes de reestructuración, que no gustaron al mercado.
El hecho de que el VIX permanezca en 18,5 puntos, sin superar la línea mágica de los veinte puntos, a pesar de que las nuevas turbulencias geopolíticas en Irán han llevado al petróleo a recuperar los 100 dólares y a pesar del “momento DeepSeek” que ha provocado la compañía china Moonshot AI con su modelo Kimi K3, al mostrar soluciones de IA más baratas que las de las grandes firmas norteamericanas, es también una muestra de la resiliencia de las bolsas ante las malas noticias.
En definitiva, es obvio que desde que se ha iniciado el segundo semestre las bolsas han perdido “momentum”, y es obvio también que la temporada de presentación de resultados del segundo trimestre no está teniendo el impacto alcista que han tenido otras temporadas anteriores de presentación de resultados. Vemos cómo resultados magníficos, incluso históricos, como los de Alphabet, son recibidos con frialdad y con caídas de la cotización. Hay cierto cansancio, cierta fatiga alcista tras las fuertes subidas de 2025 y de la primera mitad de 2026. Pero, desde otro ángulo, lo que se aprecia también, una vez más, es la enorme fortaleza de las bolsas ante situaciones adversas, y como ejemplo valga la semana pasada.
Esta semana se reúne la Fed y lo previsible es que no mueva los tipos, igual que hizo el BCE en la reunión del pasado jueves. Nos parecería raro que Kevin Warsh se arriesgue a subir los tipos en un entorno tan incierto, pero hay un 30% de los analistas que estiman que sí los subirá, en lugar de dejarlo para septiembre.
Además de la Fed, el plato fuerte son los resultados, con nada más y nada menos que cuatro de las “cinco magníficas” originales: Apple, Microsoft, Amazon y Meta, publicando sus cifras y sus previsiones, junto a otras muchas e importantes compañías europeas y americanas.
Lo que esperaríamos, aun a riesgo de equivocarnos, es que tanto la Fed como los resultados de las “cuatro grandes” tecnológicas y de las empresas en general contribuyan a estabilizar las bolsas en este final de julio.