Analisis Actualidad Chile 26 Jul 2019

Aprender del caso japonés

Los tipos de interés cero, e incluso negativos, distorsionan numerosos axiomas de la economía y de las inversiones. El tipo de interés del bono soberano es una variable esencial en la valoración de cualquier activo. A menor tipo de interés, mayor valoración. Cada vez son más numerosas las voces que consideran que la previsión de tipos en mínimos (o negativos) durante un largo periodo de tiempo implica que la valoración de las bolsas debería ser sensiblemente superior a la actual. Se argumenta que no se debería valorar igual la bolsa con el bono soberano al 3% que cuando ofrece apenas el 0,3%.

La única experiencia histórica de tipos cero o negativos durante un largo periodo de tiempo la encontramos en Japón. El país nipón fue el primero en situar los tipos de interés de referencia en CERO hace ya dos décadas. La política ultralaxa de su banco central se ha extendido no sólo a la adquisición de ingentes cantidades de bonos, sino también a la compra de bolsa a través de la adquisición de ETFs de los distintos índices de las bolsas niponas.

Los tipos de los bonos nipones a diez años han experimentado un descenso casi ininterrumpido desde el inicio de la década de los 90, pasando desde niveles del 8% a niveles inferiores al 2% a partir de 1998 y negativos desde hace cuatro años. De acuerdo con la argumentación de que a menores tipos de interés mayores deben ser las valoraciones, el PER (Price Earning Ratio) (Cotización / Beneficio por acción) de la bolsa nipona debería haber aumentado significativamente según caía el tipo de interés de los bonos. No ha sido así. Más bien ha sucedido lo contrario.

En los últimos 25 años el PER de la bolsa japonesa ha oscilado entre 10 y 58 (veces beneficios), siendo el nivel actual algo inferior a 14. Los menores niveles de PER han coincidido con niveles mínimos de tipos de interés. Incluso ahora, con tipos del bono ligeramente en negativo, el PER sólo es cercano a 14, en la banda baja del periodo comentado.

 

La caída del PER de la bolsa japonesa desde 1994 ha ido prácticamente pareja con la caída de la rentabilidad del bono, a excepción de la burbuja de internet del año 2000. Por lo tanto, la experiencia nipona refleja que el argumento teórico de mayor valoración (mayor PER), cuanto menor es el tipo de interés, no necesariamente se cumple. Las cotizaciones descuentan las expectativas de beneficios de las empresas. Un escenario de mínimos tipos de interés durante un largo periodo de tiempo, va asociado a un escaso crecimiento, como es el caso de Japón: bajos tipos, bajo crecimiento, baja inflación.

Europa incluso ha superado a Japón en cuanto porcentaje de deuda pública con tipos negativos. Mientras que en el país nipón el 73% de sus bonos ofrecen rentabilidad negativa, en Alemania llega al 86% de toda su deuda pública y en Francia al 78%.

 

 

A pesar de ser muy distintas la economía japonesa y la europea, si no se ha cumplido en Japón el principio de mayor valoración de la bolsa por menores tipos de interés de los bonos, es voluntarioso argumentar que en Europa sí sucederá. Dicho lo anterior, la situación actual de tipos negativos es tan insólita e ilógica que a corto plazo cualquier reacción de la bolsa es posible. La actuación de los bancos centrales distorsiona la valoración de los activos, pero su efecto cada vez es menor, como muestra el caso japonés.


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