Analisis Actualidad Chile 24 Jan 2020

Dividendo como alternativa

Los grandes beneficiados de la actual política monetaria de tipos en mínimos o incluso negativos y abundante liquidez son los deudores, principalmente los Estados. Por el contrario, los principales damnificados son los ahorradores, sobre todo los más conservadores.

La fallida normalización monetaria de 2019 es una indicación de lo difícil que será para los bancos centrales subir los tipos de interés sin causar una gran turbulencia en la economía y en los mercados financieros. Las señales de desaceleración económica más intensa de lo previsto, junto con las fuertes caídas de las bolsas en el último trimestre de 2018, provocaron un cambio radical de los planes de subidas de tipos y retirada de liquidez de la Reserva Federal y el BCE.

Ante cualquier atisbo de significativa desaceleración económica los bancos centrales volverán a actuar. En el caso de los EE.UU., incluso un brusco descenso de las bolsas previsiblemente propiciaría una nueva bajada de tipos de interés. En el caso del BCE, cuando la economía europea crecía por encima del 2% no aprovechó para subir mínimamente los tipos de interés (aunque sólo fuera al CERO). Ahora, con crecimientos económicos de apenas el 1,2% difícilmente veremos alzas de tipos.

Las grandes empresas están aprovechando esta coyuntura para emitir deuda a tipos mínimos y alargar los plazos de vencimiento. Por el contrario, los ahorradores se ven obligados a convertirse en inversores y asumir cada vez más riesgo para obtener algo de rentabilidad. Ni los depósitos, ni la renta fija "menos arriesgada" ofrecen ya rentabilidad alguna.

Aquellas personas que necesitan rentas periódicas de sus ahorros financieros para complementar sus ingresos se ven empujadas a asumir más y más riesgos. Una opción a contemplar es la inversión en bolsa con criterios de rentabilidad por dividendo. El análisis de la sostenibilidad del dividendo en cada una de las empresas elegidas es fundamental.

La mayoría de los índices bursátiles no recogen la rentabilidad por dividendo que proporcionan las acciones que componen dicho índice, siendo los dividendos una importante fuente de rentabilidad en la inversión en bolsa. En los últimos cinco años, el Ibex 35 ha perdido un 4% de su valor, pero si se incluyen los dividendos del periodo, la rentabilidad para el inversor es del 17%.

 

 

 

Nadie debe invertir en activos con oscilación en su valoración una cantidad superior a aquella que le permita dormir tranquilo. No se debe rebasar el "umbral del sueño". Dicho lo anterior, con una rentabilidad por dividendo actual cercana al 4% para el conjunto del Ibex 35, la consideración de la inversión en bolsa vía carteras por dividendo es una opción para aquellos inversores que necesiten rentas periódicas. Eso sí, después de una adecuada selección y siempre que sean capaces de soportar los inevitables vaivenes de las cotizaciones.


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