Analisis Actualidad Chile 03 Nov 2023

El mundo ha cambiado

Uno de los errores más frecuentes de los inversores radica en extrapolar a futuro lo que ha sucedido en el pasado cercano. Equivale a conducir mirando al espejo retrovisor, en lugar de mirar al frente. Los largos años de tipos de interés cero, o incluso negativos, y la fuerte intervención de los bancos centrales anestesiaron los problemas económicos y distorsionaron los mercados financieros. Ahora las cosas han cambiado. Dichos cambios tienen influencia en el comportamiento de la economía y en la rentabilidad de los distintos activos financieros.

Algunos de estos cambios son los siguientes:

- Vuelta de la inflación. Incluso las previsiones de la Fed y el BCE indican que la inflación estará por encima del objetivo del 2% por lo menos hasta 2025. Numerosos factores estructurales como la desglobalización, los riesgos geopolíticos o la vuelta del proteccionismo hacen prever que la inflación tardará bastante tiempo en volver a niveles considerados satisfactorios para los bancos centrales. Es como la pasta de dientes: una vez fuera del tubo es muy difícil volver a meterla.

- Tipos de interés. Lamentablemente algunos responsables de la política monetaria llegaron a manifestar que los tipos de interés iban a estar muy bajos para siempre. Con la vuelta de la inflación, alcanzando niveles no vistos en 40 años, los tipos de interés han abandonado sus niveles extremadamente bajos. No se debe esperar que vuelvan a niveles tan reducidos como los existentes entre 2011 a 2022.

- Liquidez, comportamiento de los bancos centrales. Tras más de una década de inyección de grandes cantidades de liquidez por parte de los bancos centrales, ahora toca drenar parte de la liquidez inyectada. Como consecuencia, la facilidad de financiación de las empresas se reduce, siendo los tipos de interés a pagar por los endeudados los más altos en al menos 15 años.

- Aversión al Riesgo. Fin del seguro (put) del Fed. Desde el inicio de la crisis financiera cada vez que la bolsa estadounidense ha sufrido caídas de al menos el 20%, la Fed ha intervenido: primero bajando tipos de interés e inyectando liquidez con la compra de activos (QE). Esto provocó una aversión al riesgo mínima, al contar con la intervención asegurada de la Fed si los mercados se torcían. Esta forma de actuar se truncó en 2022. La Fed ya no bajará tipos de interés, ni inyectará más liquidez porque la bolsa baje. Como resultado, la aversión al riesgo ha aumentado sensiblemente.

 

- Diferenciales de crédito. Cuando los tipos eran cero, o negativos, y la liquidez disponible era abundante, los diferenciales de tipos de interés aplicados a la mayor parte de las financiaciones eran anormalmente bajos. Ahora los diferenciales se han normalizado, al alza.

- Facilidad de crédito. Además de tener que pagar tipos de interés superiores, la facilidad de concesión de créditos por parte de las entidades financieras se ha visto restringida. Así lo muestran las cifras de nuevos préstamos por parte de las entidades financieras.

- Previsiones económicas. Los tipos de interés cero (o negativos) y los elevados déficits públicos de los estados de los últimos años han supuesto un "dopaje" que ha favorecido el crecimiento económico, pero sólo de forma coyuntural. Las previsiones económicas globales, especialmente para Europa, son poco boyantes. Las fuertes subidas de los tipos de interés desde el año pasado y la menor liquidez disponible acaba haciendo mella en la economía, aunque con un cierto retardo.

- Inestabilidad geopolítica. Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia la inestabilidad geopolítica ha ido incrementándose paulatinamente, produciéndose una fragmentación del mundo en dos bloques liderados por EE. UU. y China. Las consecuencias económicas de esta fragmentación se han convertido en estructurales.

- Rentabilidad sin riesgo. La mejor noticia para los ahorradores, respecto a todos los cambios acontecidos, es la vuelta a la rentabilidad positiva de los activos considerados sin riesgo. Así, la Letra del Tesoro a un año ofrece una rentabilidad cercana al 4% (3,876%), cuando hace menos de dos años el retorno ofrecido por las Letras del Tesoro era negativo.

Conviene conocer la historia para no cometer los errores de antaño. Aun así, es importante ser consciente de que durante casi 15 años la economía y los mercados financieros han estado totalmente distorsionados por unos tipos cero, o incluso negativos, una liquidez extraordinariamente elevada y un incremento del gasto público a nivel global no sostenible. Por lo tanto, no es recomendable tomar como referencia del comportamiento futuro de las inversiones, las rentabilidades obtenidas en los últimos 15 años.

Artículo escrito por Jesús Sánchez-Quiñones, director general de Renta 4 Banco.


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