Analisis Actualidad Chile 07 Aug 2020

El riesgo de las elecciones presidenciales

Tras una primera parte de 2020 con eventos totalmente imprevisibles debidos a la pandemia mundial del Covid-19, la última parte del año puede deparar otro evento hasta ahora inimaginable. Tradicionalmente, de las elecciones presidenciales estadounidenses sólo cabía esperar dos resultados posibles: el triunfo del candidato republicano o la victoria del candidato demócrata. Por muy ajustado que fuera el triunfo de uno u otro, el candidato perdedor aceptaba la derrota y, o bien había continuidad en el gobierno, o bien se realizaba un traspaso de poderes ordenado.

En esta ocasión, de los resultados de las elecciones podrían plasmarse hasta cuatro escenarios distintos.

- El triunfo de Trump o de Biden, con el reconocimiento de la derrota por parte del perdedor.

- El triunfo de Trump, alegando Biden y el partido demócrata la no aceptación del resultado de las elecciones.

- La victoria de Biden, negando Trump la validez del resultado.

- La falta de un resultado cierto por problemas y tardanza en el escrutinio del voto por correo.

Sorprendentemente, la probabilidad de enfrentarnos a cualquiera de los tres últimos escenarios es elevada. El incremento del voto por correo, a causa de la pandemia, previsiblemente será muy elevado, sin que el sistema electoral estadounidense parezca estar preparado para dicha eventualidad. Es altamente probable que en la noche electoral se den unos resultados en cada uno de los 50 estados y, posteriormente, tras el recuento del voto por correo, incluso semanas después, cambie el resultado. Esto generará enorme desconfianza en el partido finalmente perdedor.

Merece la pena recordar lo acontecido en las elecciones del año 2000 entre Bush y Al Gore. La presidencia caería a uno u otro lado en función de quién fuera el vencedor en Florida. A pesar de salir inicialmente vencedor Bush, hubo impugnaciones, recuentos de votos y sólo 36 días después de las elecciones y tras la intervención de la Corte Suprema, Al Gore reconoció la derrota y aceptó a Bush como el 43º presidente de los EE.UU.

No es difícil imaginar la incertidumbre y zozobra que podría generarse si lo acontecido en un estado en las elecciones del año 2000 aconteciera en decenas de estados en las elecciones de este año 2020.

El mensaje de Trump en las redes sociales poniendo en duda la fiabilidad del voto por correo, y el inevitable retraso en el conocimiento de los resultados ante el previsible incremento sustancial del voto por correo, abre la puerta a una situación en la que no se admitan los resultados electorales que se anuncien.

 

 

Si los resultados electorales dan como vencedor a Trump y los demócratas no lo admiten, Trump seguiría controlando la administración americana. Habría ruido e incertidumbre, pero la administración seguiría funcionando.

Por el contrario, si los resultados oficiales dan como vencedor a Biden, y Trump y el partido republicano no admiten los resultados oficiales, habría que "echar" a Trump y su administración del Gobierno. Sería una situación totalmente inédita en EE.UU. Sólo en las elecciones de 1876, se resolvió quién fue el vencedor de los comicios dos días antes de la toma de posesión.

El nuevo mandato presidencial comienza el 20 de enero de 2021. Los resultados oficiales deberían conocerse el 8 de diciembre como fecha límite. En el año 2020, con discrepancias en el recuento en un solo estado, los resultados no se conocieron hasta el 13 de diciembre, y tras la intervención de la Corte Suprema. Con estos antecedentes no es descabellado pensar que podríamos llegar a fin de año sin conocer a ciencia cierta el ganador oficial de las elecciones.

Los inversores huyen de la incertidumbre. En esta ocasión, la total incertidumbre sobre el resultado y la aceptación de los mismos por parte de los contendientes en las elecciones presidenciales americanas suponen un nuevo foco de riesgo para los mercados financieros y la estabilidad económica general. El tiempo dirá.


El presente artículo de opinión no presta asesoramiento financiero personalizado. Ha sido elaborado con independencia de las circunstancias y objetivos financieros particulares de las personas que lo reciben. El inversor que tenga acceso al presente artículo de opinión debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstos no han sido tomados en cuenta para la elaboración del presente artículo de opinión, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario.

El contenido del presente documento así como los datos, opiniones, estimaciones, previsiones y recomendaciones contenidas en el mismo, han sido elaborados por el autor / es con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión del artículo de opinión y está sujeto a cambios sin previo aviso. Este documento está basado en informaciones de carácter público y en fuentes que se consideran fiables, pero dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita en cuanto a su precisión, integridad o corrección.

El Grupo Renta 4 no asume compromiso alguno de comunicar dichos cambios ni de actualizar el contenido del presente documento. Ni el presente documento ni su contenido constituyen una oferta, invitación o solicitud de compra o suscripción de valores o de otros instrumentos o de realización o cancelación de inversiones, ni puede servir de base a ningún contrato, compromiso o decisión de ningún tipo.

El Grupo Renta 4 no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida directa o indirecta que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido. El inversor tiene que tener en cuenta que la evolución pasada de los valores o instrumentos o resultados históricos de las inversiones, no garantizan la evolución o resultados futuros.

El precio de los valores o instrumentos o los resultados de las inversiones pueden fluctuar en contra del interés del inversor incluso suponerle la pérdida de la inversión inicial. Las transacciones en futuros, opciones y valores o instrumentos de alta rentabilidad (high yield securities) pueden implicar grandes riesgos y no son adecuados para todos los inversores. De hecho, en ciertas inversiones, las pérdidas pueden ser superiores a la inversión inicial, siendo necesario en estos casos hacer aportaciones adicionales para cubrir la totalidad de dichas pérdidas.

Por ello, con carácter previo a realizar transacciones en estos instrumentos, los inversores deben ser conscientes de su funcionamiento, de los derechos, obligaciones y riesgos que incorporan, así como los propios de los valores subyacentes de los mismos. Podría no existir mercado secundario para dichos instrumentos.

Cualquier entidad integrante del Grupo Renta 4 o cualquiera de las IICs o FP gestionados por sus Gestoras, así como sus respectivos directores o empleados, pueden tener una posición en cualquiera de los valores o instrumentos a los que se refiere el presente documento, directa o indirectamente, o en cualesquiera otros relacionados con los mismos; pueden negociar con dichos valores o instrumentos, por cuenta propia o ajena, proporcionar servicios de asesoramiento u otros servicios al emisor de dichos valores o instrumentos, a empresas relacionadas con los mismos o a sus accionistas, directivos o empleados y pueden tener intereses o llevar a cabo cualesquiera transacciones en dichos valores o instrumentos o inversiones relacionadas con los mismos, con carácter previo o posterior a la publicación del presente artículo de opinión, en la medida permitida por la ley aplicable.

El Grupo Renta 4 tiene implementadas barreras de información y cuenta con un Reglamento Interno de Conducta de obligado cumplimiento para todos sus empleados y consejeros para evitar o gestionar cualquier conflicto de interés que pueda aflorar en el desarrollo de sus actividades.

Los empleados de cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 puede proporcionar comentarios de mercado, verbalmente o por escrito, o estrategias de inversión a los clientes que reflejen opciones contrarias a las expresadas en el presente documento.

Ninguna parte de este documento puede ser: (1) copiada, fotocopiada o duplicada en ningún modo, forma o medio (2) redistribuida o (3) citada, sin permiso previo por escrito de Renta 4. Ninguna parte de este artículo de opinión podrá reproducirse, llevarse o transmitirse a aquellos países (o personas o entidades de los mismos) en los que su distribución pudiera estar prohibida por la normativa aplicable. El incumplimiento de estas restricciones podrá constituir infracción de la legislación de la jurisdicción relevante.

El sistema retributivo del autor/es del presente artículo de opinión no está basado en el resultado de ninguna transacción específica de banca de inversiones.