Analisis Actualidad Chile 08 Mar 2024

Hacia una 'economía de guerra' nada verde

A pesar de los malos augurios sobre la economía tras el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, la economía global ha logrado esquivar la anunciada recesión, batiendo los pronósticos de crecimiento. Cualquiera que observe la evolución de las bolsas en Estados Unidos, Japón o Alemania y sus actuales niveles máximos históricos podría concluir que la situación económica global es sólida y los riesgos están todos bajo control.

A pesar de lo anterior, Europa se enfrenta a un escenario muy condicionado por la evolución de la guerra en Ucrania. De hecho, todo indica que el conflicto armado no tiene visos finalizar en un horizonte previsible.

Algunas noticias recientes, desapercibidas para la gran mayoría, apoyan la idea de un conflicto largo en Ucrania:

- En las condiciones actuales ni Europa, ni la OTAN tienen ninguna intención de promover conversaciones para un alto el fuego, menos aún para un acuerdo de paz.

- Se han conocido unos audios de conversaciones entre oficiales del ejército alemán sobre el envío de misiles Taurus a Ucrania con el objetivo de destruir el puente de Crimea y la necesidad de la presencia de soldados alemanes para hacer los misiles los operativos.

- Macron ha manifestado que no descarta que la OTAN envíe tropas a Ucrania. Dicha posibilidad ha sido descartada por otros presidentes de gobiernos europeos.

- El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, previamente había declarado que algunos miembros de la OTAN estaban considerando enviar tropas a Ucrania en acuerdos bilaterales.

- El Secretario de Defensa de Estados Unidos cree quesi Ucrania cae, la OTAN estará en guerra con Rusia. En consecuencia, más ayudas de EE. UU. a Ucrania son necesarias. Según Austin, "nosotros sabemos que si Putin tiene éxito aquí (en Ucrania), no parará".

Paradójicamente, la única posibilidad de alcanzar un alto el fuego en Ucrania es el triunfo de Trump en las elecciones de noviembre. El expresidente ha prometido buscar negociaciones para un rápido fin de la guerra. Previsiblemente ello iría asociado a un menor compromiso con la OTAN, lo que forzaría a Europa a intentar defenderse por sí misma.

Como consecuencia de todo lo anterior, desde la Comisión Europea están orientando a la industria europea hacia una industria en "modo de guerra". En declaraciones del Comisario de Industria europeo, Thierry Breton, "tenemos que cambiar el paradigma y pasar al modo de economía de guerra. Esto significa también que la industria europea de defensa debe asumir más riesgos, con nuestro apoyo". El objetivo es que los países europeos gasten ingentes cantidades en defensa, pero comprando las armas y el equipamiento bélico a empresas europeas. Se flexibilizarán los gastos en defensa en el cálculo de los déficits públicos máximos permitidos a cada país.

 

Gasto en defensa como porcentaje del PIB de los países de la OTAN

En una situación como la descrita, buscar los objetivos de emisiones netas de carbono cero (Net Zero) representa un peligro real para la seguridad y debe ser abandonado. Así lo piensa el ministro para la Seguridad Estratégica Internacional durante el mandato de Cameron en el Reino Unido. Pretender descarbonizar la industria del acero y electrificar la industria europea significaría depender de terceros países para la importación de una amplia gama de aceros necesarios para reconstruir los arsenales europeos. Adicionalmente, es inevitable que las fuerzas armadas dependan completamente de los combustibles fósiles para ser operativos sobre el terreno. Los objetivos de emisiones de CO2 de Europa son incompatibles con la seguridad en un escenario como el actual.

Los agoreros pronósticos sobre la economía europea al comienzo de la guerra de Ucrania, debido a la dependencia energética de Rusia, no se han cumplido. Quizás por ello se tiende a ningunear y minimizar el riesgo geopolítico sobre la economía derivado de la prolongación de la guerra de Ucrania.

Que exista un riesgo no implica que se tenga que materializar. Aun así, si la industria se encamina a un modo "economía de guerra", las consecuencias económicas para Europa son considerables: más déficit, más deuda, más inflación. De momento las bolsas pueden permitirse seguir ignorando los riesgos geopolíticos. Gracias a Dios no se han materializado, al menos de momento.

Artículo escrito por Jesús Sánchez-Quiñones, director general de Renta 4 Banco.


El presente artículo de opinión no presta asesoramiento financiero personalizado. Ha sido elaborado con independencia de las circunstancias y objetivos financieros particulares de las personas que lo reciben. El inversor que tenga acceso al presente artículo de opinión debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstos no han sido tomados en cuenta para la elaboración del presente artículo de opinión, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario.

El contenido del presente documento así como los datos, opiniones, estimaciones, previsiones y recomendaciones contenidas en el mismo, han sido elaborados por el autor / es con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión del artículo de opinión y está sujeto a cambios sin previo aviso. Este documento está basado en informaciones de carácter público y en fuentes que se consideran fiables, pero dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita en cuanto a su precisión, integridad o corrección.

El Grupo Renta 4 no asume compromiso alguno de comunicar dichos cambios ni de actualizar el contenido del presente documento. Ni el presente documento ni su contenido constituyen una oferta, invitación o solicitud de compra o suscripción de valores o de otros instrumentos o de realización o cancelación de inversiones, ni puede servir de base a ningún contrato, compromiso o decisión de ningún tipo.

El Grupo Renta 4 no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida directa o indirecta que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido. El inversor tiene que tener en cuenta que la evolución pasada de los valores o instrumentos o resultados históricos de las inversiones, no garantizan la evolución o resultados futuros.

El precio de los valores o instrumentos o los resultados de las inversiones pueden fluctuar en contra del interés del inversor incluso suponerle la pérdida de la inversión inicial. Las transacciones en futuros, opciones y valores o instrumentos de alta rentabilidad (high yield securities) pueden implicar grandes riesgos y no son adecuados para todos los inversores. De hecho, en ciertas inversiones, las pérdidas pueden ser superiores a la inversión inicial, siendo necesario en estos casos hacer aportaciones adicionales para cubrir la totalidad de dichas pérdidas.

Por ello, con carácter previo a realizar transacciones en estos instrumentos, los inversores deben ser conscientes de su funcionamiento, de los derechos, obligaciones y riesgos que incorporan, así como los propios de los valores subyacentes de los mismos. Podría no existir mercado secundario para dichos instrumentos.

Cualquier entidad integrante del Grupo Renta 4 o cualquiera de las IICs o FP gestionados por sus Gestoras, así como sus respectivos directores o empleados, pueden tener una posición en cualquiera de los valores o instrumentos a los que se refiere el presente documento, directa o indirectamente, o en cualesquiera otros relacionados con los mismos; pueden negociar con dichos valores o instrumentos, por cuenta propia o ajena, proporcionar servicios de asesoramiento u otros servicios al emisor de dichos valores o instrumentos, a empresas relacionadas con los mismos o a sus accionistas, directivos o empleados y pueden tener intereses o llevar a cabo cualesquiera transacciones en dichos valores o instrumentos o inversiones relacionadas con los mismos, con carácter previo o posterior a la publicación del presente artículo de opinión, en la medida permitida por la ley aplicable.

El Grupo Renta 4 tiene implementadas barreras de información y cuenta con un Reglamento Interno de Conducta de obligado cumplimiento para todos sus empleados y consejeros para evitar o gestionar cualquier conflicto de interés que pueda aflorar en el desarrollo de sus actividades.

Los empleados de cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 puede proporcionar comentarios de mercado, verbalmente o por escrito, o estrategias de inversión a los clientes que reflejen opciones contrarias a las expresadas en el presente documento.

Ninguna parte de este documento puede ser: (1) copiada, fotocopiada o duplicada en ningún modo, forma o medio (2) redistribuida o (3) citada, sin permiso previo por escrito de Renta 4. Ninguna parte de este artículo de opinión podrá reproducirse, llevarse o transmitirse a aquellos países (o personas o entidades de los mismos) en los que su distribución pudiera estar prohibida por la normativa aplicable. El incumplimiento de estas restricciones podrá constituir infracción de la legislación de la jurisdicción relevante.

El sistema retributivo del autor/es del presente artículo de opinión no está basado en el resultado de ninguna transacción específica de banca de inversiones.