Analisis Actualidad Chile 19 Jul 2019

Hasta que cobre el primero

Cada vez está más cerca el cobro de intereses a los depositantes por mantener el dinero en una cuenta bancaria, al menos a las empresas. Así parece desearlo el BCE cuando manifiesta por escrito que los bancos solventes no tienen problemas en trasladar el coste de los depósitos a sus clientes. Solo falta un evento que haga de espoleta para que algo tan insólito como pagar por mantener dinero depositado en un banco, sea algo habitual, al menos para las empresas.

Con toda seguridad la Reserva Federal bajará los tipos de interés el próximo 31 de julio, pero todavía por encima del 2%. Los bancos estadounidenses seguirán cobrando suculentos intereses por los depósitos mantenidos en la Reserva Federal. La confirmación del cambio de dirección de la política monetaria norteamericana reforzará las intenciones del BCE de bajar todavía más los tipos en la Eurozona. El tipo de interés que cobra el BCE a la banca por depositar el dinero en el banco central previsiblemente pasará del -0,4% actual al -0,5% antes de fin de año. El dinero que los bancos no prestan, ni invierten, lo acaban depositando en el BCE, asumiendo un coste directo que se incrementará al 0,5%. A esto hay que añadirle los costes asociados al volumen de los depósitos de cada entidad, como las aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos y las aportaciones que los bancos siguen haciendo al FROB para pagar parte de la factura del rescate a las antiguas cajas de ahorro.

Tradicionalmente el negocio bancario se ha basado en captar depósitos de los ahorradores a cambio de una remuneración y prestar dinero a un tipo de interés superior. Ahora que la banca se puede financiar prácticamente al 0% en el BCE y que el aumento de las exigencias de capital limita el importe global de los préstamos que las entidades pueden conceder, mantener un elevado nivel de depósitos, que no pueden transformarse en préstamos, se convierte en una carga crecientemente onerosa.

Hasta la fecha, las entidades españolas no han traslado los actuales costes de la liquidez a los clientes, salvo excepcionalmente a algunos clientes institucionales. De acuerdo con el BCE, en Alemania el 50% de los depósitos correspondientes a clientes corporativos ya pagan intereses por mantener depósitos. A nivel de la Eurozona, el 20% de las empresas soportan el cobro de intereses negativos, de acuerdo con la información del BCE.

En España basta que una de las grandes entidades sea la primera en generalizar el cobro de intereses negativos por los depósitos a las empresas, para que se acabe generalizando a todo el mercado. Por supuesto, las entidades que a través de venta cruzada de productos obtengan rentabilidad a un cliente concreto, le eximirán del pago de intereses negativos.

Si una de las grandes entidades tomara la medida de cobrar intereses por los depósitos, podría producirse un efecto de traspaso de depósitos hacia otras grandes entidades. De ser así, las entidades receptoras de los depósitos tendrían un problema creciente. Si el banco de origen no ha sido capaz de rentabilizar al cliente que mueve sus depósitos, difícilmente lo hará el banco receptor, y sus costes de la liquidez aumentarán, lo que le llevará a tomar la medida de aplicar ellos también tipos negativos a los depósitos.

Este mecanismo de actuación es habitual en otros sectores donde la subida del precio de la materia prima hace que todos los productores pierdan dinero con el nivel de precios de venta del producto final, hasta que uno de los líderes del mercado decide aumentar precios, siguiéndole todo el sector. En el sector financiero ocurrirá lo mismo.

La previsible bajada de los tipos de interés por parte del BCE puede ser la excusa perfecta para que comience la repercusión a los clientes, empresas e instituciones, del coste de la liquidez a través del cobro de intereses negativos. Basta con que alguno de los grandes bancos comience a hacerlo.

El cobro explícito de intereses negativos en los depósitos de personas físicas se antoja complicado, al menos en el corto plazo, pero de prolongarse la aberración de los tipos negativos en el tiempo, también llegará.


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