Analisis Actualidad Chile 24 May 2024

La electricidad limita la Inteligencia Artificial

La explosión de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) se produjo en 2023 y ha continuado en 2024. La Inteligencia Artificial Generativa se basa en tecnologías de aprendizaje automático que tienen la capacidad de crear contenido nuevo de audio, imagen e incluso vídeo en respuesta a consultas de texto o voz, en base a procesos de entrenamiento y aprendizaje.

En comparación con una simple consulta al buscador de Google, las preguntas a los sistemas de IAG requieren mucha más capacidad de computación y, por tanto, una inversión significativa en equipamiento (hardware), principalmente a través de Centros de Procesamiento de Datos (Data Centers) y utilización de la "Computación en la Nube" (Cloud Computing). Una consulta a ChatGPT consume diez veces más energía que una búsqueda en Google.

Cuatro de las cinco empresas estadounidenses con mayor valor (capitalización bursátil) se benefician muy directamente del desarrollo y crecimiento de la IAG: Microsoft, Alphabet (Google) y Amazon mantienen una cuota de mercado agregada de "Computación en la Nube" (Cloud Computing) del 50% a nivel global: 10%, 10% y 30%, respectivamente; NVIDIA por ser el principal fabricante de semiconductores utilizados para la IAG ha multiplicado su valor por 6,5 veces en apenas 16 meses.

Apple y Meta no se benefician directamente de la IAG como proveedores de infraestructuras, pero han invertido cientos de millones en IAG para hacer más eficientes sus procesos y los servicios ofrecidos. Meta espera invertir este año cerca de 40.000 millones de dólares en semiconductores y en rediseñar sus centros de datos para poder continuar desarrollando sus propias herramientas de IAG. Apple, en lugar de invertir en sus propios Centros de Datos, utiliza Centros de Datos de terceros.

Dicho lo anterior, la disponibilidad de electricidad es un limitante del desarrollo de la IAG y los Centros de Procesamiento de Datos asociados. Las proyecciones de demanda de electricidad en EEUU para los próximos cinco años se han doblado desde las estimaciones de hace apenas un año. Gran parte del aumento de demanda proviene de los nuevos Centros de Procesamiento de Datos para el desarrollo de la IAG, de las nuevas plantas manufactureras que recibirán ayudas estatales y de las previsiones de transición hacia el vehículo eléctrico.

Después de años de insuficientes inversiones en la red eléctrica, tanto EE. UU. como Europa corren el peligro de sufrir cuellos de botella en el suministro eléctrico. El pasado año EEUU alcanzó el 94% de utilización de la red y en el caso europeo incluso fue superior. Teniendo en cuenta el aumento esperado de Centros de Procesamiento de Datos y Computación en la Nube en estas regiones, el peligro de insuficiencia de la red eléctrica no es despreciable.

En la UE y en EEUU se estima que en 2026 la demanda de electricidad de los Centros de Procesamiento de Datos suponga entre el 5% y el 6% del total de la demanda eléctrica. En países con elevado peso de empresas tecnológicas como Irlanda, los Centros de Datos pueden llegar a suponer un tercio del total de la demanda eléctrica.

Las inversiones en nuevas plantas de energía tardan hasta cuatro años en ponerse en marcha. Las inversiones en la red de transmisión eléctrica incluso más. La demanda de electricidad aumentará más rápido que la oferta.

Las empresas tecnológicas son tan conscientes de la limitación de la falta de electricidad para el desarrollo de la IAG que han comenzado a diversificar sus inversiones destinando parte de ellas a realizar significativas inversiones en infraestructura energética. A modo de ejemplo, Alphabet y Meta están invirtiendo directamente en plantas de energía renovable. Amazon ha financiado una planta eólica en el Reino Unido, comprando toda su producción energética.

Las fuentes de energías renovables son intermitentes. No se puede contar con que el sol y el viento produzcan energía de forma permanente. Los Centros de Procesamiento Datos necesitan un suministro de energía ininterrumpido. Por lo tanto, hasta que no exista una solución de almacenamiento energético a través de baterías fiable y contratado, seguirá existiendo una dependencia significativa de energía fósil (petróleo, gas y carbón).

El aumento de la demanda de materiales necesarios para las energías renovables como el cobre o el níquel parece imparable, suponiendo una nueva amenaza para la inflación. Tras las fuertes revalorizaciones de las empresas tecnológicas por la IAG, ahora le puede tocar el turno a beneficiarios secundarios del boom de la IAG, como las empresas energéticas y las de materias primas como el cobre.

 


El presente artículo de opinión no presta asesoramiento financiero personalizado. Ha sido elaborado con independencia de las circunstancias y objetivos financieros particulares de las personas que lo reciben. El inversor que tenga acceso al presente artículo de opinión debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstos no han sido tomados en cuenta para la elaboración del presente artículo de opinión, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario.

El contenido del presente documento así como los datos, opiniones, estimaciones, previsiones y recomendaciones contenidas en el mismo, han sido elaborados por el autor / es con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión del artículo de opinión y está sujeto a cambios sin previo aviso. Este documento está basado en informaciones de carácter público y en fuentes que se consideran fiables, pero dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita en cuanto a su precisión, integridad o corrección.

El Grupo Renta 4 no asume compromiso alguno de comunicar dichos cambios ni de actualizar el contenido del presente documento. Ni el presente documento ni su contenido constituyen una oferta, invitación o solicitud de compra o suscripción de valores o de otros instrumentos o de realización o cancelación de inversiones, ni puede servir de base a ningún contrato, compromiso o decisión de ningún tipo.

El Grupo Renta 4 no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida directa o indirecta que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido. El inversor tiene que tener en cuenta que la evolución pasada de los valores o instrumentos o resultados históricos de las inversiones, no garantizan la evolución o resultados futuros.

El precio de los valores o instrumentos o los resultados de las inversiones pueden fluctuar en contra del interés del inversor incluso suponerle la pérdida de la inversión inicial. Las transacciones en futuros, opciones y valores o instrumentos de alta rentabilidad (high yield securities) pueden implicar grandes riesgos y no son adecuados para todos los inversores. De hecho, en ciertas inversiones, las pérdidas pueden ser superiores a la inversión inicial, siendo necesario en estos casos hacer aportaciones adicionales para cubrir la totalidad de dichas pérdidas.

Por ello, con carácter previo a realizar transacciones en estos instrumentos, los inversores deben ser conscientes de su funcionamiento, de los derechos, obligaciones y riesgos que incorporan, así como los propios de los valores subyacentes de los mismos. Podría no existir mercado secundario para dichos instrumentos.

Cualquier entidad integrante del Grupo Renta 4 o cualquiera de las IICs o FP gestionados por sus Gestoras, así como sus respectivos directores o empleados, pueden tener una posición en cualquiera de los valores o instrumentos a los que se refiere el presente documento, directa o indirectamente, o en cualesquiera otros relacionados con los mismos; pueden negociar con dichos valores o instrumentos, por cuenta propia o ajena, proporcionar servicios de asesoramiento u otros servicios al emisor de dichos valores o instrumentos, a empresas relacionadas con los mismos o a sus accionistas, directivos o empleados y pueden tener intereses o llevar a cabo cualesquiera transacciones en dichos valores o instrumentos o inversiones relacionadas con los mismos, con carácter previo o posterior a la publicación del presente artículo de opinión, en la medida permitida por la ley aplicable.

El Grupo Renta 4 tiene implementadas barreras de información y cuenta con un Reglamento Interno de Conducta de obligado cumplimiento para todos sus empleados y consejeros para evitar o gestionar cualquier conflicto de interés que pueda aflorar en el desarrollo de sus actividades.

Los empleados de cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 puede proporcionar comentarios de mercado, verbalmente o por escrito, o estrategias de inversión a los clientes que reflejen opciones contrarias a las expresadas en el presente documento.

Ninguna parte de este documento puede ser: (1) copiada, fotocopiada o duplicada en ningún modo, forma o medio (2) redistribuida o (3) citada, sin permiso previo por escrito de Renta 4. Ninguna parte de este artículo de opinión podrá reproducirse, llevarse o transmitirse a aquellos países (o personas o entidades de los mismos) en los que su distribución pudiera estar prohibida por la normativa aplicable. El incumplimiento de estas restricciones podrá constituir infracción de la legislación de la jurisdicción relevante.

El sistema retributivo del autor/es del presente artículo de opinión no está basado en el resultado de ninguna transacción específica de banca de inversiones.