Analisis Actualidad Chile 26 Jan 2024

La estabilidad antes que la inflación

Siempre que hay una reunión de un banco central toda la atención se centra en la decisión sobre los tipos de interés: si suben, se mantienen o bajan. Aunque se le preste menos atención, las medidas que tome el banco central correspondiente sobre el aumento o reducción de la liquidez en el sistema son igual de relevantes, o incluso más para los mercados financieros.

El mandato principal del BCE es el mantenimiento de la estabilidad de precios, entendiendo por tal una inflación inferior al 2% de media (sin definir el periodo sobre el que se calcula la media). Pero el BCE tiene un segundo mandato: mantener la estabilidad financiera.

En el caso de la Reserva Federal de EE. UU. los objetivos principales son dos: mantener la estabilidad de precios y conseguir el pleno empleo. Adicionalmente, como en el caso del BCE, también tiene encomendada la estabilidad financiera.

Conocer lo anterior es relevante, ya que, ante posibles problemas de estabilidad financiera, o de crisis de liquidez, los bancos centrales serán propensos a volver a aumentar la liquidez del sistema (QE: Quantitative Easing). Ahora mismo tanto el BCE, como la Fed están en un proceso de reducción de la liquidez (QT: Quantitative Tightening) a través de la no reinversión de parte de los bonos mantenidos en cartera a su vencimiento.

Existen motivos para pensar que la política de reducción del balance de la Fed en 95.000 millones de dólares al mes (QT) no durará mucho (60.000 millones de dólares en activos del Tesoro y 35.000 millones de dólares en MBS). Algunas señales indican que es previsible que la Fed vuelva a girar hacia una nueva dosis de inyecciones vía compra de bonos (QE:).

A pesar de las buenas cifras de la economía estadounidense, EE. UU. sigue teniendo un déficit público que supera el 5%. Este déficit hay que financiarlo con emisiones de nueva deuda. Para 2024, se estima que la emisión neta de deuda, teniendo en cuenta la no reinversión mensual por parte de la Fed de 60.000 millones de dólares, ascenderá a una cuantía entre 1,5 y 1,6 billones de dólares.  

De acuerdo con el propio Tesoro estadounidense, la demanda de títulos del Tesoro americano por parte de los inversores extranjeros y los bancos estadounidenses tiende a disminuir. La mayor demanda debe provenir de inversores domésticos: fondos de inversión, fondos de pensiones y fondo monetarios (MMF: Money Market Funds). Todos ellos son inversores sensibles al precio y, por tanto, al tipo de interés ofrecido.

 

En los últimos trece meses, el 85% de todas las emisiones del Tesoro americano han sido Letras del Tesoro (Bills) con vencimiento máximo de un año. Previsiblemente los próximos meses seguirán la misma pauta, con un elevado porcentaje de emisión de Letras del Tesoro frente a otros instrumentos.

Los grandes compradores de las Letras del Tesoro en los dos últimos años han sido, principalmente, los fondos monetarios (MMF). A su vez, estos fondos han sustituido, en gran medida, sus inversiones en REPOs a un día, por inversiones en Letras a plazos de hasta un año. Mediante los REPOs (ON RRP: Overnight Reverse Repurchase Agreement), una entidad acuerda con la Fed entregar efectivo a cambio de valores del Tesoro con el compromiso de revendérselos al día siguiente a precio prefijado. En los últimos trece meses ha habido una clara sustitución de posiciones en REPOs por posiciones en Letras del Tesoro por parte de los fondos monetarios y de otros inversores estadounidenses. De hecho, el importe de los REPOs se ha reducido desde los 2,3 billones de dólares a finales de 2022, hasta apenas 600.000 millones de dólares a mitad de enero de 2024. A este ritmo en unos cuantos meses el volumen de REPOs se puede acercar a cero, creando problemas de liquidez en el sistema.

Cuando el volumen actualmente en REPOs se acerque a cero, ¿de dónde saldrán la liquidez para comprar la enorme avalancha de nuevas emisiones? La Fed es consciente de esta situación y actuará antes de que surjan los eventuales problemas de liquidez. El control de la inflación es relevante, pero no es el único factor a considerar. La estabilidad financiera y garantizar la liquidez son objetivos esenciales. Más aún en un año electoral.

En definitiva, además de las bajadas de tipos anunciadas por la Fed, le queda poco para acabar con su política de reducción de balance (QT) y volver a una nueva dosis de expansión de la liquidez (QE). Los mercados financieros tomarán nota.

               


El presente artículo de opinión no presta asesoramiento financiero personalizado. Ha sido elaborado con independencia de las circunstancias y objetivos financieros particulares de las personas que lo reciben. El inversor que tenga acceso al presente artículo de opinión debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstos no han sido tomados en cuenta para la elaboración del presente artículo de opinión, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario.

El contenido del presente documento así como los datos, opiniones, estimaciones, previsiones y recomendaciones contenidas en el mismo, han sido elaborados por el autor / es con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión del artículo de opinión y está sujeto a cambios sin previo aviso. Este documento está basado en informaciones de carácter público y en fuentes que se consideran fiables, pero dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita en cuanto a su precisión, integridad o corrección.

El Grupo Renta 4 no asume compromiso alguno de comunicar dichos cambios ni de actualizar el contenido del presente documento. Ni el presente documento ni su contenido constituyen una oferta, invitación o solicitud de compra o suscripción de valores o de otros instrumentos o de realización o cancelación de inversiones, ni puede servir de base a ningún contrato, compromiso o decisión de ningún tipo.

El Grupo Renta 4 no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida directa o indirecta que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido. El inversor tiene que tener en cuenta que la evolución pasada de los valores o instrumentos o resultados históricos de las inversiones, no garantizan la evolución o resultados futuros.

El precio de los valores o instrumentos o los resultados de las inversiones pueden fluctuar en contra del interés del inversor incluso suponerle la pérdida de la inversión inicial. Las transacciones en futuros, opciones y valores o instrumentos de alta rentabilidad (high yield securities) pueden implicar grandes riesgos y no son adecuados para todos los inversores. De hecho, en ciertas inversiones, las pérdidas pueden ser superiores a la inversión inicial, siendo necesario en estos casos hacer aportaciones adicionales para cubrir la totalidad de dichas pérdidas.

Por ello, con carácter previo a realizar transacciones en estos instrumentos, los inversores deben ser conscientes de su funcionamiento, de los derechos, obligaciones y riesgos que incorporan, así como los propios de los valores subyacentes de los mismos. Podría no existir mercado secundario para dichos instrumentos.

Cualquier entidad integrante del Grupo Renta 4 o cualquiera de las IICs o FP gestionados por sus Gestoras, así como sus respectivos directores o empleados, pueden tener una posición en cualquiera de los valores o instrumentos a los que se refiere el presente documento, directa o indirectamente, o en cualesquiera otros relacionados con los mismos; pueden negociar con dichos valores o instrumentos, por cuenta propia o ajena, proporcionar servicios de asesoramiento u otros servicios al emisor de dichos valores o instrumentos, a empresas relacionadas con los mismos o a sus accionistas, directivos o empleados y pueden tener intereses o llevar a cabo cualesquiera transacciones en dichos valores o instrumentos o inversiones relacionadas con los mismos, con carácter previo o posterior a la publicación del presente artículo de opinión, en la medida permitida por la ley aplicable.

El Grupo Renta 4 tiene implementadas barreras de información y cuenta con un Reglamento Interno de Conducta de obligado cumplimiento para todos sus empleados y consejeros para evitar o gestionar cualquier conflicto de interés que pueda aflorar en el desarrollo de sus actividades.

Los empleados de cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 puede proporcionar comentarios de mercado, verbalmente o por escrito, o estrategias de inversión a los clientes que reflejen opciones contrarias a las expresadas en el presente documento.

Ninguna parte de este documento puede ser: (1) copiada, fotocopiada o duplicada en ningún modo, forma o medio (2) redistribuida o (3) citada, sin permiso previo por escrito de Renta 4. Ninguna parte de este artículo de opinión podrá reproducirse, llevarse o transmitirse a aquellos países (o personas o entidades de los mismos) en los que su distribución pudiera estar prohibida por la normativa aplicable. El incumplimiento de estas restricciones podrá constituir infracción de la legislación de la jurisdicción relevante.

El sistema retributivo del autor/es del presente artículo de opinión no está basado en el resultado de ninguna transacción específica de banca de inversiones.