Analisis Actualidad Chile 15 May 2020

Ni déficit, ni deuda se pagan con el PIB

Dos de los principales datos monitorizados de cada economía son el nivel de déficit de las cuentas públicas y la deuda pública, ambos comparados con el PIB de dicho país en dicho año. Ya en el Tratado de Maastricht dichas ratios eran dos de los criterios de convergencia a cumplir para poder acceder al euro: deuda pública inferior al 60% del PIB, y déficit público inferior al 3% del PIB. Así, ambos criterios no se fijaban como una cifra absoluta en euros, sino como proporción de una variable, el PIB.

Al utilizar ambas ratios, déficit y deuda pública sobre el PIB, se hace más fácil la comparación entre distintos países. Sin embargo, el abuso de la utilización de estas ratios, sin analizar las cifras en datos absolutos, lleva a situaciones no deseadas de incremento de la deuda en euros, pero que se venden como logros económicos al disminuir la ratio deuda sobre PIB.

El déficit público es la diferencia entre los gastos y los ingresos públicos. Si los primeros son superiores a los segundos, se genera déficit que tiene que ser financiado por emisión de deuda pública (letras o bonos del Tesoro).

Mientras la economía crecía, aunque los Estados gastasen más de lo que ingresaban y, por tanto, incurrían en déficit que había que financiar con más deuda, se vendía la maravillosa gestión de haber logrado reducir la deuda. Con un matiz, reducción de la deuda respecto al PIB, no de la deuda en euros. Esta forma de actuar ha sido común a la mayoría de los gobiernos de los distintos países de la Eurozona.

Evolución de las cuenta públicas españolas (Datos Comisión Europea)

 

 

 

En el caso de España, tomando datos desde 2014, cada año los gastos públicos han excedido a los ingresos, generando déficit y la necesidad de emitir nueva deuda pública para financiar dicho déficit. Gracias al incremento del PIB, se puede vender como un éxito haber pasado de un nivel de deuda sobre el PIB del 100% al 95%, cuando de hecho lo que ha sucedido es un incremento de la deuda pública en los últimos cinco años de 150.000 millones de euros.

Previsiones cuentas públicas españolas (Datos Comisión Europea)

 

 

Ahora, con la actual crisis, esta forma de medir el déficit y la deuda presenta su cara más amarga. Suponiendo que las previsiones de la Comisión Europea se cumplan, el déficit público de este 2020 será del 10,1% del PIB, pero la deuda pública aumentará en 20 puntos del PIB, pasando del 95,5% al 115,6%. La razón es sencilla. La ratio Deuda/PIB es un cociente. El numerador, la deuda, aumenta y el denominador, el PIB, disminuye. Como resultado el aumento de la ratio Deuda sobre PIB se incrementa el doble que el déficit.

En la situación actual y ante la dilatación temporal de una mínima reactivación de la actividad económica, es previsible que el PIB se reduzca más de lo previsto. Cuanto más se reduzca el PIB, menores serán los ingresos públicos vía impuestos, mayores los gastos para hacer frente a la crisis y, en consecuencia, mayor será el déficit en términos absolutos (en euros). Cuanto mayor sea el déficit, mayor el aumento de deuda en euros.

Adicionalmente, con una mayor caída del PIB de la prevista inicialmente, la ratio Deuda sobre PIB será sensiblemente superior a la prevista.


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