Analisis Actualidad Chile 12 Apr 2024

Transición en entredicho

Las voces que ponen en cuestión la actual política energética y la precipitada transición energética centrada en la descarbonización van en aumento. Ahora ha sido el Tribunal Federal de Cuentas alemán quien ha criticado duramente las estimaciones de costes de la transición energética por no incluir partidas sustanciales y cuantiosas.

De acuerdo con el Tribunal Federal de Cuentas alemán, en el coste previsto de la transición energética hacia la descarbonización se están ignorando los costes de la ampliación requerida de la red de transmisión eléctrica y la necesidad de capacidad de generación eléctrica de respaldo a la energía solar y la energía eólica. Estos costes añadidos, e imprescindibles, supondrán un mayor coste real de la transición energética. Conviene conocer el coste real y no ignorarlo.

El Tribunal alemán incluso advierte que la seguridad del suministro energético no está garantizada, ni tampoco el coste final de la energía. Avisa también del coste que esta transición energética supondrá para Alemania, siendo este esfuerzo de reducción de emisiones de CO2 totalmente insignificante a nivel global, si otros no dejan de emitir. Adicionalmente, cuestiona la destrucción del paisaje, la naturaleza y el medioambiente con la implantación de la cantidad de turbinas eólicas (molinos de viento) requeridos para alcanzar los objetivos.

Proporción de emisiones de de CO2 globales por país

Proporción de emisiones de de CO2 globales por país

El Tribunal alemán estima que hay un retraso de al menos siete años y 6.000 kilómetros en la planificación de la ampliación de la red eléctrica para dar cabida a la nueva capacidad de generación eléctrica eólica y fotovoltaica programada. Estima el importe que será necesario invertir en la ampliación de la red eléctrica en más de 460.000 millones de euros.

Desde que se genera la electricidad hasta que llega a su sitio de consumo hay un largo proceso. La electricidad generada por cada turbina eólica debe ser volcada en una red de alto voltaje y transportada a un centro cercano a su consumo donde se transforma a un voltaje más bajo, para luego ser distribuida a los consumidores finales. La construcción de esta infraestructura es costosa y requiere tiempo. Cuanto más pequeñas son las centrales eléctricas, más dispersas están y, por tanto, más kilómetros de cable de alta tensión son necesarios para transportar y distribuir la electricidad.

Es un error pensar que, porque el viento o el sol son gratis, no tienen coste, la energía eólica o la fotovoltaica también son gratis. Así lo pone de manifiesto el Tribunal alemán.

Adicionalmente, recalca que es imprescindible contar con sistemas alternativos a las energías renovables para cuando estas no están disponibles. Tanto la energía eólica como la fotovoltaica son intermitentes: no está garantizada la generación de energía permanente por el viento, ni por el sol. Por lo tanto, ninguna economía se puede permitir depender de estas fuentes de energía sin tener capacidad de generación de energía de respaldo. En el caso alemán, con el cierre de las centrales nucleares y las centrales de carbón, es imprescindible construir nuevas centrales eléctricas de gas, para utilizarlas cuando no estén disponibles las energías renovables. Lamentablemente para Alemania, ya no cuenta con el gas barato de Rusia, sino que tiene que importar GNL a un coste sensiblemente superior.

Las críticas del Tribunal de Cuentas alemán se producen después de las manifestadas por la Asociación de la Industria Alemana (BDI – Bundesverband der Deutschen Industrie), en las que califica la política energética de su gobierno de "absolutamente tóxica". Coincide en señalar que no está garantizado el suministro eléctrico en un futuro relativamente cercano, ni su coste.

El cierre de las centrales nucleares y las centrales de carbono, y los precios del gas dos tercios más elevados que los existentes en 2019, a pesar de haber caído un 90% desde los máximos, sitúa a la industria alemana en una situación de vulnerabilidad. De hecho, la demanda de gas en el sector industrial se ha reducido una cuarta parte desde los niveles de 2019. De acuerdo con una encuesta de septiembre pasado de la Cámara de Comercio e Industria Alemana, hasta el 43% de las grandes compañías industriales germanas están planeando relocalizar sus operaciones fuera de Alemania.

Si Europa no quiere fabricar los productos que el mundo necesita, la producción se desplazará a otras zonas del globo. Es difícil de justificar, tanto medioambiental como económicamente, que Europa esté forzando a las empresas a realizar sus inversiones en otras latitudes ante la pérdida de competitividad por la regulación. Europa va camino de depender de industrias energéticamente intensivas situadas en otros países con regulaciones medioambientales y de empleo sensiblemente más laxas que las existentes en Europa.

La realidad se suele imponer a los deseos bienintencionados.


El presente artículo de opinión no presta asesoramiento financiero personalizado. Ha sido elaborado con independencia de las circunstancias y objetivos financieros particulares de las personas que lo reciben. El inversor que tenga acceso al presente artículo de opinión debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstos no han sido tomados en cuenta para la elaboración del presente artículo de opinión, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario.

El contenido del presente documento así como los datos, opiniones, estimaciones, previsiones y recomendaciones contenidas en el mismo, han sido elaborados por el autor / es con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión del artículo de opinión y está sujeto a cambios sin previo aviso. Este documento está basado en informaciones de carácter público y en fuentes que se consideran fiables, pero dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita en cuanto a su precisión, integridad o corrección.

El Grupo Renta 4 no asume compromiso alguno de comunicar dichos cambios ni de actualizar el contenido del presente documento. Ni el presente documento ni su contenido constituyen una oferta, invitación o solicitud de compra o suscripción de valores o de otros instrumentos o de realización o cancelación de inversiones, ni puede servir de base a ningún contrato, compromiso o decisión de ningún tipo.

El Grupo Renta 4 no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida directa o indirecta que pudiera resultar del uso de este documento o de su contenido. El inversor tiene que tener en cuenta que la evolución pasada de los valores o instrumentos o resultados históricos de las inversiones, no garantizan la evolución o resultados futuros.

El precio de los valores o instrumentos o los resultados de las inversiones pueden fluctuar en contra del interés del inversor incluso suponerle la pérdida de la inversión inicial. Las transacciones en futuros, opciones y valores o instrumentos de alta rentabilidad (high yield securities) pueden implicar grandes riesgos y no son adecuados para todos los inversores. De hecho, en ciertas inversiones, las pérdidas pueden ser superiores a la inversión inicial, siendo necesario en estos casos hacer aportaciones adicionales para cubrir la totalidad de dichas pérdidas.

Por ello, con carácter previo a realizar transacciones en estos instrumentos, los inversores deben ser conscientes de su funcionamiento, de los derechos, obligaciones y riesgos que incorporan, así como los propios de los valores subyacentes de los mismos. Podría no existir mercado secundario para dichos instrumentos.

Cualquier entidad integrante del Grupo Renta 4 o cualquiera de las IICs o FP gestionados por sus Gestoras, así como sus respectivos directores o empleados, pueden tener una posición en cualquiera de los valores o instrumentos a los que se refiere el presente documento, directa o indirectamente, o en cualesquiera otros relacionados con los mismos; pueden negociar con dichos valores o instrumentos, por cuenta propia o ajena, proporcionar servicios de asesoramiento u otros servicios al emisor de dichos valores o instrumentos, a empresas relacionadas con los mismos o a sus accionistas, directivos o empleados y pueden tener intereses o llevar a cabo cualesquiera transacciones en dichos valores o instrumentos o inversiones relacionadas con los mismos, con carácter previo o posterior a la publicación del presente artículo de opinión, en la medida permitida por la ley aplicable.

El Grupo Renta 4 tiene implementadas barreras de información y cuenta con un Reglamento Interno de Conducta de obligado cumplimiento para todos sus empleados y consejeros para evitar o gestionar cualquier conflicto de interés que pueda aflorar en el desarrollo de sus actividades.

Los empleados de cualquiera de las entidades del Grupo Renta 4 puede proporcionar comentarios de mercado, verbalmente o por escrito, o estrategias de inversión a los clientes que reflejen opciones contrarias a las expresadas en el presente documento.

Ninguna parte de este documento puede ser: (1) copiada, fotocopiada o duplicada en ningún modo, forma o medio (2) redistribuida o (3) citada, sin permiso previo por escrito de Renta 4. Ninguna parte de este artículo de opinión podrá reproducirse, llevarse o transmitirse a aquellos países (o personas o entidades de los mismos) en los que su distribución pudiera estar prohibida por la normativa aplicable. El incumplimiento de estas restricciones podrá constituir infracción de la legislación de la jurisdicción relevante.

El sistema retributivo del autor/es del presente artículo de opinión no está basado en el resultado de ninguna transacción específica de banca de inversiones.