Analisis Actualidad Chile 23 Nov 2018

Tutto il necessario

"Whatever it takes". Esta frase de Draghi, pronunciada en julio de 2012 en plena tormenta de la deuda pública italiana y española, ha marcado la actuación del BCE y de los mercados financieros europeos desde entonces. Draghi afirmó de forma categórica que haría todo lo necesario para mantener el euro, y que sería suficiente ("believe me, it will be enough").

La gran cuestión que plantea seis años después es si dicha afirmación sigue estando vigente y si el sucesor de Draghi, quien dejará su cargo en octubre próximo, asumirá la política monetaria que subyace a esa afirmación. Así como la actuación del BCE fue determinante para acabar de controlar la crisis de deuda hace seis años, será clave el próximo año para evitar o, en su caso, limitar un posible episodio de "alta tensión", o incluso accidente, de la deuda italiana.

 

 

Con los distintos programas de "barra libre" de liquidez a la banca, el BCE ha financiado a la banca para que ésta a su vez pudiese adquirir bonos soberanos sin tener ninguna penalización al considerarse activo libre de riesgo. Desde 2012 hasta 2015 el principal comprador neto de bonos soberanos italianos fue la propia banca italiana y, en menor medida, la banca francesa y española. Las entidades financieras obtenían la financiación para adquirir dichos bonos del BCE. Sin dicha financiación no podrían haber adquirido dichos bonos. La rentabilidad proporcionada por los bonos era superior al coste de la financiación, lo cual ha contribuido a los beneficios bancarios de los últimos años.

Desde 2015 el propio BCE comenzó a comprar bonos soberanos directamente. En estos tres años ha acumulado en su balance 360 mil millones de euros de bonos soberanos italianos, un 18% del total de la deuda pública italiana (256 mil millones de euros de deuda pública española, el 25% del total de deuda pública). De hecho, el BCE ha sido el único comprador neto de bonos durante estos tres últimos ejercicios. El BCE ha anunciado el fin de su programa de compra de bonos desde fin de este año.

En 2019 el Tesoro italiano deber refinanciar unos 200 mil millones de euros de vencimientos y emitir deuda nueva por importe cercano a los 60 mil millones de euros para financiar el déficit público previsto. La capacidad de lograr financiar estos importes en el mercado depende en gran medida de las medidas que tome el BCE. Aunque el BCE deje de comprar directamente bonos, parece inevitable que vuelva a realizar nuevas rondas de "barra libre de liquidez" a la banca para que Italia, y otros países, puedan financiarse en el mercado de bonos sin disparar los tipos de interés. Ya lo ha hecho en el pasado. Previsiblemente lo hará en el futuro cercano. Esta vez Draghi podrá decirlo en su propia lengua: "Tutto il necessario".

 


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