El poder de las Big Tech

por Jesús Sánchez Quiñones
15 enero 2021

Las grandes tecnológicas americanas (Big Tech) son cada vez más grandes, tienen mayor valor en bolsa y su situación de posición de dominio es evidente y creciente. Como consecuencia de ello, su desproporcionado poder aumenta día tras día.

Para poner en perspectiva el tamaño de estos monstruos empresariales, las seis compañías más grandes del S&P 500 son todas tecnológicas: Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (Google), Tesla y Facebook. El valor de estas seis Big Tech representa una cuarta parte del total del valor del índice S&P 500. Apenas seis empresas, el 1,2% de las compañías del índice, suponen el 24% del valor del S&P. Las restantes 494 empresas, suponen el 76% del valor restante del índice.

 

 

Individualmente, Apple, Microsoft o Amazon valen más en bolsa que todo el PIB español. Sólo Apple vale más que las 2.000 empresas incluidas en el índice bursátil estadounidense Russell 2000Facebook tiene más valor en bolsa que el conjunto de las 35 empresas integrantes del Ibex 35.

La evolución de la bolsa americana está muy condicionada por el devenir de estas grandes compañías, dado su elevado peso en los índices. El principal riesgo al que se enfrentan es regulatorio y de aplicación de leyes antimonopolio. En su día (1982) la aplicación estas normas antimonopolio llevó al fraccionamiento de la empresa de telecomunicaciones (AT&T American Telephone & Telegraph) en numerosas compañías denominadas Baby-Bells. En el año 2001 ya se aplicaron estas normas antimonopolio a Microsoft por el monopolio que entonces tenía en los navegadores.

Las últimas actuaciones de Facebook, Twitter, Apple, Alphabet (Google) y Amazon limitando la libertad de expresión de miles de personas y sacando del mercado a un competidor de Twitter como Parler, marca un punto de inflexión.

Ayer mismo, el Fiscal General de Texas ha iniciado una investigación sobre Google, Facebook, Twitter, Amazon y Apple sobre sus políticas y prácticas respecto a la moderación de contenidos, y, específicamente, información relacionada con Parler. Google y Amazon bloquearon la posibilidad de descargarse la aplicación de Parler de sus respectivos dispositivos. Amazon, que alberga los servidores informáticos de Parler a través de su filial Amazon Web Services, canceló el servicio a Parler, dejando totalmente inoperativa a la red social. La propia compañía Parler, por su parte, ha planteado una demanda antimonopolio contra Amazon en Seattle, argumentando que rompió su contrato unilateralmente para beneficiar a Twitter. La demanda menciona que la acción de Amazon Web Services era "el equivalente a desenchufar a un paciente del hospital con soporte vital".

Aunque no es demasiado conocido, el principal negocio de Amazon no es el comercio electrónico, sino AWS (Amazon Web Services). A través de este servicio es el gran proveedor de servidores en la "nube", con una cuota de mercado a nivel mundial del 32%. Sobra mencionar el poder que esta posición le otorga si puede tener discrecionalidad para desconectar los servidores de una determinada empresa por criterios subjetivos.

Las presiones para el troceamiento (break up) de las grandes tecnológicas se intensifican en los dos grandes partidos estadounidenses. Incluso algunos de los asesores que trabajan con el equipo de transición de Biden abogan por el troceamiento de Amazon, Facebook y Google.

Europa no es ajena al poder de las Big Tech. De hecho, la propia canciller alemana Angela Merkel ha declarado que "los legisladores son los que deben establecer las normas que regulen la libertad de expresión y NO las empresas privadas. La libertad de expresión puede ser limitada, pero mediante la ley y no por decisiones discrecionales de empresas privadas". Por su parte, el ministro francés de finanzas, Bruno Le Maire, ha expresado que "el Estado, y no la oligarquía digital, es el responsable de la regulación", añadiendo que "las big tech son una de las amenazas de la democracia".

En cualquier caso, el debate sobre la regulación de las Big Tech y la limitación de su creciente poder irá en aumento a ambos lados del Atlántico. La gran amenaza para su imparable aumento de valor es y será la regulación.